Paso 1: Determinar “Qué vamos a comunicar”.
Es primordial, desarrollar una cualidad de la empresa o diferencia que tenga frente a su competencia. Estas no se encuentran simplemente en lo ofertado si no que, en la mayoría de las veces, en las cualidades del servicio. Por ejemplo en el caso de los bancos; todos ofrecen lo mismo solamente se diferencian
Paso 2 : “La ropa sucia se lava en casa”.
Una vez definido el “Qué” ponemos en marcha este concepto en el interior de la empresa, es decir, por ejemplo: si el “qué” hace referencia a “una atención personal y cercana”, desde la persona que contesta el teléfono, hasta el gerente de la compañía debe estar empapado del concepto, por lo que sus acciones y modos deben ser concordantes con él.
Paso 3: Implementar nuestros elementos de comunicación “externa”
Desde este momento, podemos desarrollar sitios web, papelería y avisar en distintos medios, reafirmando el concepto ya establecido.